jueves, 4 de diciembre de 2008

El 2 de diciembre de Pablo

Un mes antes casi sin dormir de los nervios, unos dolores de estomago todas las noches, en mi laburo por suerte me bancaron estar todo el dia hablando y mirando internet cosas de lanus, mi jefa Alejandra es del rojo y muy futbolera y siempre me banco al igual que mis compañeros, sabían que para mi de darse el titulo era junto con mis hijos lo mejor que me pasaría en la vida.
Mis hermanos, primos y amigos hicieron 2 noches de cola en la cancha para conseguir la entrada y conseguí la mia, solo una, pero mi viejo no y me entro a jugar todo en el pecho, voy yo o va mi viejo que lo siguió 60 años, no lo dude un segundo y se la di a el y que sea lo que dios quiera, imagínense lo que me pasaba por dentro, de todas maneras solo me importaba ser campeón, lo viera o no (es mas, muchos pensaran que estoy enfermo al contar esto, viaje a rosario con mi familia a ver el 4 a 1 y no lo vi, me quede sentado en los baños de la cancha de los nervios, que enfermo, manejar 320 km para no verlo, no?, puede ser pero no me importaba, yo solo quería que lanus gane, no quería disfrutar yo y así paso, ese partido lo vi después por la tele a la vuelta).
Cuando comento en el laburo que mi entrada era para mi viejo y que no iba casi se mueren y otra vez mi jefa entro en juego, llamo a Marcelo, un flaco mas que 10 puntos y no por el favor que me hizo, este flaco es amigo del intendente de la cancha de boca y me hizo entrar con 3 amigos a las 13 hs del 2D, ni la policía había llegado todavía ja ja ja, pero bue, lo vi y no puedo explicar lo que sentí cuando pidió la pelota el árbitro, es imposible escribir las sensaciones, por la mente me paso todo, las cargadas de otros clubes, mi familia, los años en la B, en la C y mas viendo llorar a mi hermano y mi viejo.
Después de eso ya nada me importo, los demás clubes pasaron a ser nadie al lado de lanus, me volví tan soberbio como inaguantable, perdí toda la humildad que me quedaba en lo que respecta al fútbol ja ja ja que me vienen a hablar a mi?? soy el campeón, el monarca del sur, el señor de estas tierras y miraba por arriba a los clubcitos de la zona que destilaban veneno de la envidia que los carcomía por dentro.
Mi familia y lanus es lo mas importante de mi vida, yo lo vivo así, vivo en un mundo bordo y blanco, un hincha de lanus desconocido es mi hermano apenas lo veo y hago el favor que necesite y alguien con otra remera que vea en mi zona pasa a ser mi enemigo aunque sea un vecino.
Mi esposa dice que estoy muy mal de la cabeza pero creo que en el fondo entiende que el amor que siento por lanus es real, tan real como el que siento por ella, mis hijos (2 granates que siguen la herencia) y mi familia y amigos.
Esta es mi historia, rara y algo enfermiza pero me describe como soy, tan enfermo que cuando el pepe fue a la selección y no lo hacían entrar le dije a mi viejo (ojala perdamos), me tocas a lanus y soy capaz de matarte, literalmente lo digo.
 
Un granabrazo.-

martes, 2 de diciembre de 2008

El 2 de diciembre de Ale (yo), Tato, (mi hermano) y Sebas ...Parte I


La historia de mi dos de diciembre, empieza la semana previa, con el conocido tema de las entradas… desde el principio supe que no podría comprar una en el club, por lo que empecé a buscar como entrar a la bombonera. Entre las opciones tenia a saber:
1- El carnet de un conocido, desestimado por que éramos tres (mi hermano Martín y un amigo Sebastián) y había que ver el partido juntos ya que las cábalas había que mantenerlas sea como sea.
2- Existía la posibilidad de conseguir entradas vía un conocido del club , pero no se sabia la fecha de entrega y cantidad
3- Platea de Boca vendida en agencia de turismo para extranjeros a $ 300 cada uno y te pasaban a buscar por un hotel del centro.
4- Llamar a todos los conocidos de boca que tenia para ver como poder entrar

Esta ultima opción fue traumática ya que todos a los que llamaba se tomaban un tiempo en contestar, y ante el llamado de cada uno y su respuesta negativa la idea de entrar era cada vez mas incierta. Hasta que N B, un cliente de mi negocio, ex funcionario Bostero me llama y me confirma que tiene tres plateas de protocolo. No les puedo explicar la alegría que sentí al tener confirmada la entrada al partido.
Ahora pasamos al 2 D, les cuento que el 1D fui al gallinero a ver a The Police, la banda que soñé ver toda mi vida y era tal la ansiedad que en medio del recital mi cabeza ya estaba en la platea del Alberto J Armando.
Tuve que trabajar el domingo hasta no me acuerdo que hora, y pase a buscar a mi hermano, camino a la Boca la ansiedad era tan grande que hoy no me acuerdo nada del viaje.
Siguiendo todas las cabalas estacionamos el auto en el mismo lugar que el día del Bombonerazo, (poner fecha) bajamos por Parque Lezama hasta el Mc Donalds donde nos encontramos con unos pibes a los que les dimos las dos entradas que habíamos conseguido vía conocido del club.
La nota de color fue que al bajar del parque caminado por los puestitos de la feria que hay frente a la Shell y el Mc, encontramos una bandera del Grana, le preguntamos a la señora si la vendía y nos contó que era hincha de Lanús y su hijo estaba en la cancha pues no había conseguido entradas.
Llegamos a la cancha y del costado vimos que la tribuna Granate ya estaba repleta, buscamos la puerta que nos llevaba a la platea y en el camino encontramos en un hall de estadio una plaqueta con el escudo de Lanús, foto y beso y seguimos.
Arribamos a la platea que estaba ubicada en el codo de la segunda bandeja debajo de la popular visitante en la misma línea del arco donde el 13 hizo el calentamiento previo.
Al llegar estaba bastante vacía pero de a poquito se fue llenando y no era ninguna sorpresa que el 99.9 % eran (o parecían ser) bosteros. A los que vamos a la cancha de chiquitos no nos hace falta mucha inteligencia para darse cuenta que si estamos en la cancha y llegan tres tipos que se sientan juntos, no cantan, no aplauden, no tienen nada que los distinga con el club…. si tiene plumas, esta en el agua y hace cua… es pato, por lo que no nos sentíamos muy cómodos ante las miradas intimidantes de los malolientes del riachuelo, pero otra por el momento no había.
Y así paso el tiempo, salio el equipo empezó el partido y nosotros calladitos … hasta que se escapa el Laucha por la derecha (enfrente nuestro) , lo marca Krupoviesa, tira el centro , la toca Caranta , corner, centro de Valeri , el Pepe de cabeza , el gol mas importante que vi en mi vida ….y no lo pude gritar .Lo que atine a hacer fue pellizcarme el brazo hasta que se me pasaran las ganas de gritar…( posterior moreton que duro casi un mes), anteojos y lagrimas de por medio vi. el primer tiempo .
Ni bien Pezzota pita salgo eyectado de la platea diciendole a mi hermano que no veia mas el partido ahí que de alguna manera teniamos que ir para arriba. Ya en la
entrada de la platea ( hay un patio y se baja hacia los asientos) no sabiamos que hacer para poder ir para la popular granate. En una de esas veo una cara conocida ( después de mas de veinte años en la cancha algunas caras conoces…) me acerco y le digo “ vos no gritaste el gol no????” el pibe me mira asombrado , le contesto que yo tampoco lo pude gritar pero me hubiese gustado , y ahí nos dimos cuenta que estabamos en la misma …. No se como fue pero a los cinco minutos eramos como quince granates que no sabiamos como hacer para salir de ahí. Yo encare a um policia y nada me dijo que era imposible. Hasta que de pronto a traves del vidrio redondo de una puerta leo “ Palco de autoridades visitantes” , no aguante un segundo que fui hasta la puerta y vi del otro lado pasa a Ruben Ferreti ( lo conozco pues fui a Brasil a ver el partido con el Vasco y el fue quien nos dio las entradas y tenia de casualidad su Nextel guardado… CONTINUARA

El 2 de diciembre de Ricardo " El Poyo"

Como explicar lo vivido aquel día, no es fácil expresar tanta felicidad. Es verdad que todo empezó con mucha angustia, no todos iban a poder ser afortunados y poder ir a la bostanera. Conseguir esa bendita entrada se tornada imposible, si bien muchos estábamos dispuestos a pagar lo que sea, no encontraba la manera de poder hacerme de una.Así fue que sin entrada, fuimos igual. Con mis hermanos Andrés, Alfredo y mi Amigo Pablo nos apostamos a las 13 hs en la puerta de ingreso. La alegría nos invadía, también la ansiedad y la preocupación por entrar. Esta de más decir como y de que manera. PERO ENTRAMOS. y pude soñar, gritar y llorar como nunca. Ver a Lanus CAMPEON fue lo máximo.
Estoy convencido que vendrán otros campeonatos, pero creo que nunca voy a volver a sentir todo eso, que el hincha de LANUS siente y sintió ese 2 de Diciembre de 2007

El 2 de diciembre de Sergio

Cómo expresar con palabras esa sensación del glorioso 2 de diciembre de 2007? La verdad es que sinceramente no se puede expresar con palabras esa sensación. Sólo un hincha fanático del grana podrá entender lo que sentí yo ese día. Después de tantas injusticias contra el club, después de perder campeonatos por poco, después de zafar de la promoción, llegó lo que realmente se merece el grana.. Ese día por suerte fui uno de los más de cinco mil granates que estuvo en la sucia bombonera. Una vez que sentimos el pitazo final fue algo indescriptible. Ver a toda la gente que sigue siempre al grana con lágrimas en los ojos, abrazándose todos con todos y dedicando el campeonato a los seres que ya no están entre nosotros pero que siguen al grana desde lo más alto. Creo que ese día marco un antes y un después en la vida granate. Ahora si somos grandes de verdad y lo mejor de todo esto es que recién empieza la gloria. Gracias lanus por hacerme tan feliz!!!

El 2 de diciembre de Dario... y algo más

"Qué fácil sería ser hincha de River", maldecía yo de chico, un simpatizante de un club ignoto como Lanús, mientras mis compañeros de colegio en la lejana Zona Norte descargaban toda su imaginación en gastadas luego de que mi equipo perdiera un ascenso, y contra un club llamado Chaco For Ever.
"Qué fácil sería ser hincha de Boca" me decía nuevamente cuando bajo una catarata de burlas Lanús descendía al Nacional B luego de una breve excursión de un año en Primera.
Qué fácil hubiera sido ser todo eso. Y lo consideré varias veces, juro que lo hice. Pero yo tenía motivos de sobra para seguir siendo del Granate.
Para empezar, y aunque entonces no lo había notado plenamente, la historia de Lanús tiene cierto paralelismo con la mía. Nací con el equipo en la C, empecé a gatear en Primera B, aprendí a escribir en el Nacional B, y comencé a pajearme en Primera División.
Pero no fueron mis aspiraciones de hedonista las que me hicieron seguir siendo de Lanús, no señor. Principalmente, fue la cobardía. Mi hermano ya había claudicado y se había hecho de Independiente, y aunque él en secreto siempre siguió festejando los goles del Grana, eso a mi viejo le jodió. Y no quería ser yo destino del enojo de mi padre. Y es en mi viejo donde recae, en definitiva, la razón y la culpa de mi pertenencia a ese club. Porque al fin y al cabo, si bien sufría mucho los lunes en el colegio, disfrutaba el doble los sábados cuando él me llevaba a la cancha.
Para qué voy a mentir: gozaba como un cerdo esos sábados. Lanús podía jugar horrible o de manera brillante. Podía estar peleando un ascenso o tratando de evitar un descenso. Fuera cual fuera la situación, yo disfrutaba igual. Iba a la cancha y esperaba paradito al lado de mi papá, siempre en la popular de cemento, a que metiera algún gol Lanús. Y es que era en esos gritos de gol cuando podía hundir mi cara en su estómago, oler su perfume mezclado con olor a cigarrillo, y darnos los abrazos más largos y sinceros que tuve con él que pueda recordar hoy en día. Para mí eso valían los goles.
Pero un día mi viejo se fué. Y apagué las radios, la tele, y al leer el diario esquivaba la sección de deportes y me iba directmante a los chistes. El fútbol se había muerto. Y en ese interín de locutores mudos Lanús salió campeón de la Copa Conmebol (paradójicamente, para cuando dejé un poco la paja y empecé a garchar más o menos seguido). E hice oídos sordos, no quería saber nada. Tenía un bloqueo latente. Y es que, realmente, el fútbol me parece medio aburrido, el ambiente lamentable y los negociados turbios, en el mejor de los casos.
Pero este año todo se fue a la mierda. De sorpresa y a traición, me agarró la campaña de un Lanús 2007 puntero del campeonato, de buen juego e intenciones limpias. Quince años habían pasado desde mi última visita a La Fortaleza, llegaba un partido clave, y no podía seguir haciéndome el boludo mucho tiempo más. Sabía que, en otras circunstancias, hubiera ido con él al partido. Tenía que ir a ese partido, era lo que sentía. Y así fue como hablé con mi hermano, el hincha granate en silencio, y fuimos, sin saber con qué me iba a encontrar.
Y el partido comenzó, y la iba llevando muy bien. La cancha remodelada, linda, llena e impresionante, me tocó un fibrón, pero no arrugué. El comienzo del partido, tenso, trabado, me creó un nudo en el estómago. Y le puse el pecho y me lo banqué.
Pero la cagada vino con el primer gol. Aquel gol fue la muerte. Aquel gol me hizo voltear y buscar un abrazo; y mi hermano, por esas casualidades del destino un escalón más arriba en la popular, me prestó su estómago y hundí mi cabeza en él, con los ojos llorosos. Y de ese abrazo surgió, escondido bajo una piedra de 15 años, un perfume mezclado con olor a cigarrillo. Y si ese gol fue la muerte, peor fue el pitido final contra Boca y el campeonato. Ahí me quebré. Me quebré y con cada lágrima salía un recuerdo. Me quebré y me acordé de las voces que tenían los locutores, de los viajes al Sur los sábados, de los abrazos interminables, de las discusiones sobre el equipo en el auto. Me quebré y entendí el fútbol. Porque el fútbol podrá ser aburrido, el ambiente lamentable, y los negociados turbios. Pero el fútbol también era eso, ese llanto. Ese abrazo a destiempo que se extraña.
Casi 93 años tardó Lanús en ser Campeón de Primera. Quince años pasé evadiendo un duelo que finalmente tenía que llegar. Quince años tardó en caerme la ficha.

El 2 de diciembre de Cesar

Mi historia tiene puntos en común con la de Sergio.Luego de seguir al equipo todo el campeonato, y de sufrir en la previa de cada uno de los últimos partidos, llegaba el 1ro. de diciembre y no podía conseguir entrada para la "Bombostera".Me estaba volviendo loco, hasta le pedía a mi viejo (quien me hizo fanático del granate) que me ayude desde el cielo para poder ver este último encuentro.Hablando de mi viejo, con él y mi hermano seguimos al grana en la "C", en la "B", y ahora que puedo decir, con lo que vivimos este 2D. Él no pudo vivir esto, pero seguramente lo disfrutó conmigo.Volviendo al 2D, y seguramente por ayuda de mi viejo, el día anterior, con la resignación en puerta, me llama un amigo y me consigue dos entradas de socio para la platea bostera del medio.Ahí me mandé de cabeza con otro amigo "Maní" (que casualmente se llama Ariel López, como nuestro viejo goleador)Nos fuimos en mi auto bien temprano y entramos a la patea primeros, faltaban 2 horas y media para que empiece el partido, y a mí me temblaba todo el cuerpo. A medida que se acercaba la hora estaba peor, y encima rodeado de bosteros. Atrás nuesto había uno que no paró de cantar las canciones de la Doce en todo el partido (insoportable!!!!)Cuando metió el cabezazo el Pépe casi me muero, lo grité por dentro con todo, y el corazón casi me explota. Yo estaba con gorra y lentes negros bien grandes para que no se me viera la cara, entre todos los bosteros.Luego llegó el empate y el sufrimiento, pero como Tigre venía mal, y viendo que en el banco de Lanùs ya estaban festejando, la euforia me salía por todos lados. Con Maní no nos podíamos controlar.Así llegó el final esperado, el festejo interno hasta que se desagotó la platea y nos quedamos sólos. Llamé por teléfono a mi casa, que cuando me atendieron estaban todos gritando (mi mujer Mariela, mi vieja y mis dos nenas), no pude hablar y me puse a llorar. Me tenìa que descargar.Habíamos llegado primeros y éramos los últimos, viendo a los jugadores y cuerpo técnico festejar en el campo de juego.Entonces pasó algo que no me lo hubiera imaginado, aparecieron dos amigos de Maní, que trabajaban en TyC, y nos invitaron a ir al vestuario. No lo podía creer!!!!!Ahí tengo los puntos en común con Sergio, la entrada con quilombo, los jugadores subidos a la pared tocando el bombo, la copa, todo era una locura. Y yo estaba ahí. Me abrazaba con todos.A diferencia de Sergio, no salí en la tele, pero mi amigo Maní si.Después me paré en la puerta del micro y saludé a todos los jugadores cuando subían y de ahí fuímos a buscar el auto.Primero lo llevé a uno de los periodistas a TyC y el resto nos fuimos para la fortaleza. Yo pasé a buscar a mi familia y todos festejamos en la cancha.Esta es mi historia y es algo que no vamos a olvidar jamás. La alegría y la emoción aún siguen dentro mío, y hubiera dado cualquier cosa por estar con mi viejo en ese momento.Quiero compartir esto con los que siempre seguimos al granate: Mamo, Maní, el Bocha, el Negro Saladino, el Cordobés, Pochito, mi hermano Alejandro, mi sobrino Lautaro, Carlitos Stáfora, Muñeco, y muchos otros que seguramente ahora me estoy olvidando.Estoy seguro que pronto vamos a repetir la historia con otro campeonato, y seguiremos festejando.César Rio